12 champiñones de unos 5 cm de diámetro
40 g de mantequilla
1 cebolla pequeña
1 diente de ajo
1/2 cucharadita de tomillo
l/2 taza de jamón picado
pimienta molida
l/2taza de pan rallado
1/2 taza de perejil picado
1 cucharada de zumo de limón
1 cucharadita adicional de mantequilla
2 cucharadas de caldo
Caliente el horno a 200°C. Lave los sombrerillos de los champiñones y trocee los pies finamente. Pinte los sombrerillos con
mantequilla derretida. Colóquelos boca arriba en una fuente refractaria.
Caliente el resto de la mantequilla en una sartén, añada la cebolla troceada y so fría l a 2 minutos. Incorpore, removiendo,
el ajo machacado, los pies de los champiñones y el tomillo. Agregue el jamón y siga rehogando sin dejar de remover durante
1 minuto.
Mezcle la pimienta con el pan rallado y, seguidamente, el perejil con el zumo de limón.
Rellene los doce sombrerillos por igual. Ponga un toque de mantequilla y riegúelos con el caldo. Hornee unos 10 minutos,
hasta que los sombrerillos estén tiernos.
Nota: Recuerde que las setas venenosas y las comestibles se parecen.
CONSEJO
El champiñón silvestre es el más famoso de los muchos tipos de hongos existentes en Irlanda. Su piel es muy dura y debe
pelarse. Hay que distinguirlo del champiñón común, que se limpia con un simple trapo húmedo y tiene la piel mucho mas fina.
A estos últimos no es necesario retirarles la piel.
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