-900 g de tomate muy maduro
-½ bollo o 25 g de pan
-80 g de aceite de oliva virgen extra
-½ diente de ajo
-1´5 dl. de agua mineral fría
-2 cucharadas soperas de vinagre de Jerez
-Sal y pimienta

Es muy importante que hagamos esta sopa con tomates sobremadurados, muy rojos y a poder ser de buena calidad, de los que huelen
en la mano. Les eliminamos el rabo y los lavamos escrupulosamente, puesto que es una sopa de consumo en crudo, sin cocinar
y hay que estar atentos a nuestra higiene alimenticia, lavando los vegetales antes de comerlos

Una vez limpios, los troceamos toscamente y los metemos en el vaso de una batidora o en un recipiente en el que podamos luego
batirla y hacer la sopa.

Cortar el pan finamente con un filo de cuchillo y añadirlo también. Después irán el resto de ingredientes, el aceite, el ajo
pelado, el agua helada, el vinagre y una pizca de sal y pimienta.

Accionamos la máxima potencia, dejando triturar hasta que la sopa quede bien fina y ligada. Es mejor tenerla un par de minutos
batiéndose. Rectificamos el sazonamiento y la servimos rápidamente. Si no la vamos a comer de inmediato, es mejor guardarla
en la nevera y antes de servirla volver a batirla enérgicamente, para que se liguen sus ingredientes.Acompañarla con unos
taquitos de queso fresco de Burgos, unos dados de jamón cocido o verter sobre la sopa bien fría unas cucharadas de yogur natural
o de aceite de oliva virgen. También, dependiendo del gusto personal, podemos añadir unas gotas de Tabasco, para los que gustan
de los gustos más pronunciados y fuertes.
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