-Un pollo cortado en pequeños pedazos, con sus menudillos, también picados
-Una cebolleta
-Una zanahoria
-2 puerros
-Una pizca de vino blanco
-4 cucharadas de salsa de tomate
-2 dientes de ajo
-Aceite de oliva
-Una pizca de pimentón de la Vera
-Agua
-Sal

Se corta el pollo en trozos muy pequeños y se sazonan por todas sus caras

Entonces, se coloca una olla grande al fuego con aceite de oliva y, cuando éste se calienta, se colocan los pedazos de pollo
con sus menudillos y se les dan unas vueltas, hasta que queden bien rehogados

Se añaden en ese momento todas las verduras cortadas en dados pequeños, cuidadosamente y con ayuda de un cuchillo bien afilado,
y los ajos se incorporan enteros, con su piel. Se dan unas vueltas con ayuda de una cuchara de madera.

Se echa el resto de los ingredientes el vino, la salsa de tomate y el pimentón de la Vera y se sazona ligeramente. El conjunto
se rehoga unos minutos más, para que el pimentón desarrolle todo su aroma, se cubre con abundante agua o caldo y se deja que
la preparación arranque a hervir. Cuando esto sucede, se prueba de sal y, si es necesario, se echa una pizca más. Debe hervir
a fuego suave durante unos 30 minutos, hasta que la carne de pollo esté tierna y la sopa adquiera un color y consistencia
apetecibles. Si se quiere hacer una sopa más completa, se puede añadir un poco de arroz en el momento en el que se vierte
el caldo. De esta manera, los granos de arroz engordarán la sopa haciéndola aún más rica y contundente para los fríos días
de invierno.
|